" La mujer es la vida y el hombre, un servidor de la vida" Joseph Campbell.
Una de las escenas más significativa del Grial es aquella en que el
Rico Rey Pescador inmovilizadas sus piernas está sentado y a su lado, un
joven novato, Perceval, uno de los tantos Jean Le Sots ( Juan el
Necio, mas debe entenderse mejor como Juan el Puro) a su lado y se abre
una puerta de la sala del castillo del rey inválido. Y comienza el
cortejo tan dramático, como portentoso y sobrenatural. La puerta que
comunica con la sala se abrió y entró un escudero o paje portando un
lanza de cuya punta manaba sangre. Las personas allí presentes
aumentaron sus tristezas porque era como ver el dolor puro y auténtico a
través de este símbolo, la sangre de Cristo y la amarga lanza de
Longinos. El paje dió vuelta por toda el lugar y salió. Luego entraron
dos mujeres, muy bellas y muy bien vestidas en tonos color tierra; los
largos cabellos sueltos estaban adornados con guirnaldas de flores y a
su vez, cada una de ellas llevaban velas encendidas. Luego se le
sumaron a estas dos doncellas otras dos que portaban escabeles de oro y
las cuatro se inclinaron ante Perceval y dejaron los objetos a su
lado. Estas cuatro doncellas se retiraron pero llegaron otras cuatros,
muy bellas pero sus vestimentas eran verdes, cabellos sueltos con
guirnaldas de flores y cintos muy ceñidos a los cuerpos. A este
conjunto de cuatro doncellas se le sumaron otras cuatros, entre ellas
traían velas encendidas y un tablero tallado en almandina translúcida
que dejaron junto a Perceval. Cuando estas terminaron con el delicado
rito, entraron seis doncellas, dos llevaban envueltos en paño,
delicados cuchillos de plata muy afilados; vestían con sedas oscuras y
oro. Hicieron la reverencia y dejaron los cuchillos junto al invitado. Y
luego llegaron seis más con velas aromáticas y detrás de ellas, la
reina, la dama del gozo, Repanse de Schoye, bellísima mujer que acaso
destillaba la luz de del alba y el suave rocío con el que se cubre la
misma. Llevaba un vestido de seda árabe, con hilos de oro y portaba el
Grial. La reina avanzó, se inclinó, y dejó el Grial ante Perceval que
sólo pensaba: " la capa que llevo es suya...". Luego llegó el gran
banquete y el Grial fue retirado, com si acaso fuera el Maná del
Desierto con sus judíos satisfecho y jubilosos por el agasajo. Mas
Perceval no hizo las dos preguntas que debía hacer: ¿a quién sierve el
Grial? y ¿ cuál es tu dolor, tío?. No estaba preparado, y mucho menos,
todavía no sabía que su propio nombre y tampoco que el Rico Rey
Pescador era su tío, el hermano de su madre.
Muchas veces se ha intepretado esta escena de muy distintas maneras,
llegando incluso a incluír que el Grial era una batería extraterrestre,
no faltando tampoco la idea estúpida que el Grial es el conjunto que
reclama y porta a la vez, la pureza de sangre de la "raza" aria. Tampoco
faltan las más difundidas actualmente que la Dama del Gozo, Repanse de
Schoye, es María Magdalena que porta su hija de Jesuscristo, idea que
cuenta con mi simpatía que así fuera para ver a Cristo mucho más humano
y sin penalidades que la Iglesia ha estropeado.
La idea principal es la que deviene de la tradición celta sobre la
mujer, ella es la vida misma y el hombre su campeador. Creo que este es
comienzo de toda interpretación, el punto de partida, de estas bravas
mujeres que entrenaban héroes y que advirtieron tempranamente: " nada de
miedos, nada de celos, nada de mezquindad". Dar todo para tenerla
toda.
http://youtu.be/wKpiytlO_2k
sábado, 22 de diciembre de 2012
sábado, 1 de diciembre de 2012
SOBRE LA NATURALEZA DEL AMOR, DEL EROS.
En la parte final de la materia, viene la "defensa" de la monografía, es decir, tratar de argumentar lo expuesto en la misma. con verónica soriano se nos ocurrió, ya que el tema es el amor a través de Tristán e Isolda, exponer la siguiente metáfora cuya autoría reconcemos en el Pequeño Buda de Bernardo Bertolucci. Es ese film, se enseña que en la India de habla de envases y contenidos. Se rompe una taza de té, la taza ya no es una taza, el vehículo, el cuerpo, en cambio en té sigue siendo té en una parte de la taza rota, sobre la mesa, en el suelo y en trapo que limpia, el alma a todas luces, que siempre migra y se acomoda a las circunstancias. Pues bien, extendimos el tema del Eros al siguiente ejemplo: tengo una jarra con naranjada y tengo que servirle a mi madre, a mi esposa y a mi hija, en el caso de Vero, al padre, a su hermano y su hijo. Cada una de estas mujeres o de varones tiene un vaso con distintas formas y lo que servimos en ellos, termina acomodándose a las mismas. Ese es el primer caso en el que hablamos del Eros, del Amor como de una naturaleza única. El jugo contiene los ingredientes que hacen a la poción de amor: los cuatro de San Pablo, creer, perdonar, sufrir y esperar, y con los estudiantes seguimos agregando: alimentar, consolar, compartir, dar, tomar, renunciar, despertar, etc. etc. etc. Dicho de otra manera, las diferencias están en las formas de los vasos que entendemos que son parte de las restricciones y prescripciones sociales sobre el Eros.
El caso dos es lo opuesto, hay tres jarras distintas y cada uno de los parientes que hemos definido, tienen tres vasos iguales. Es decir, aquí hay tres naturalezas de Eros y para suponer que hay tres naturalezas del amor, debemos entender que algunos de los ingredientes que hemos mencionado, les faltan; podría en todo caso, duplicarse o más sus ingredientes, pero las naturalezas son distintas. La pregunta al alumno o alumna es: ¿ cuál crees sobre el punto uno y dos que está a la altura de tus circunstancias?. No preguntamos, correcto o válido o inválido o incorrecto. De esta manera creemos haber contribuído sobre una vieja idea hindú, haber tratdo de clarificar el problema del amor. En una oportunidad, hablando del mismo tema una señora casi indignada, desde su silla me dijo: "¿ usted me está diciendo que el amor que siento por mi marido es igual al que siento por mi hijo?. - No señora, yo digo que la naturaleza es la misma, pero los fines o bien están limitados o prescriptos; lo que yo digo que si usted protege, consuela, conforta a su marido y a su hijo, es porque proviene el Eros de una única naturaleza, de una única forma". La mujer abondonó el aula, la materia y la universidad. En fin, espero no perder otra amistad por la misma situación.
El caso dos es lo opuesto, hay tres jarras distintas y cada uno de los parientes que hemos definido, tienen tres vasos iguales. Es decir, aquí hay tres naturalezas de Eros y para suponer que hay tres naturalezas del amor, debemos entender que algunos de los ingredientes que hemos mencionado, les faltan; podría en todo caso, duplicarse o más sus ingredientes, pero las naturalezas son distintas. La pregunta al alumno o alumna es: ¿ cuál crees sobre el punto uno y dos que está a la altura de tus circunstancias?. No preguntamos, correcto o válido o inválido o incorrecto. De esta manera creemos haber contribuído sobre una vieja idea hindú, haber tratdo de clarificar el problema del amor. En una oportunidad, hablando del mismo tema una señora casi indignada, desde su silla me dijo: "¿ usted me está diciendo que el amor que siento por mi marido es igual al que siento por mi hijo?. - No señora, yo digo que la naturaleza es la misma, pero los fines o bien están limitados o prescriptos; lo que yo digo que si usted protege, consuela, conforta a su marido y a su hijo, es porque proviene el Eros de una única naturaleza, de una única forma". La mujer abondonó el aula, la materia y la universidad. En fin, espero no perder otra amistad por la misma situación.
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