sábado, 22 de diciembre de 2012

EL GRIAL Y LA DAMA DEL GOZO

" La mujer es la vida y el hombre, un servidor de la vida" Joseph Campbell.

Una de las escenas más significativa del Grial es aquella en que el Rico Rey Pescador inmovilizadas sus piernas está sentado y a su lado, un joven novato, Perceval, uno de los tantos Jean Le Sots ( Juan el Necio, mas debe entenderse mejor como Juan el Puro) a su lado y se abre una puerta de la sala del castillo del rey inválido. Y comienza el cortejo tan dramático, como portentoso y sobrenatural. La puerta que comunica con la sala se abrió y entró un escudero o paje portando un lanza de cuya punta manaba sangre. Las personas allí presentes aumentaron sus tristezas porque era como ver el dolor puro y auténtico a través de este símbolo, la sangre de Cristo y la amarga lanza de Longinos. El paje dió vuelta por toda el lugar y salió. Luego entraron dos mujeres, muy bellas y muy bien vestidas en tonos color tierra; los largos cabellos sueltos estaban adornados con guirnaldas de flores y a su vez, cada una de ellas llevaban velas encendidas. Luego se le sumaron a estas dos doncellas otras dos que portaban escabeles de oro y las cuatro se inclinaron ante Perceval y dejaron los objetos a su lado. Estas cuatro doncellas se retiraron pero llegaron otras cuatros, muy bellas pero sus vestimentas eran verdes, cabellos sueltos con guirnaldas de flores y cintos muy ceñidos a los cuerpos. A este conjunto de cuatro doncellas se le sumaron otras cuatros, entre ellas traían velas encendidas y un tablero tallado en almandina translúcida que dejaron junto a Perceval. Cuando estas terminaron con el delicado rito, entraron seis doncellas, dos llevaban envueltos en paño, delicados cuchillos de plata muy afilados; vestían con sedas oscuras y oro. Hicieron la reverencia y dejaron los cuchillos junto al invitado. Y luego llegaron seis más con velas aromáticas y detrás de ellas, la reina, la dama del gozo, Repanse de Schoye, bellísima mujer que acaso destillaba la luz de del alba y el suave rocío con el que se cubre la misma. Llevaba un vestido de seda árabe, con hilos de oro y portaba el Grial. La reina avanzó, se inclinó, y dejó el Grial ante Perceval que sólo pensaba: " la capa que llevo es suya...". Luego llegó el gran banquete y el Grial fue retirado, com si acaso fuera el Maná del Desierto con sus judíos satisfecho y jubilosos por el agasajo. Mas Perceval no hizo las dos preguntas que debía hacer: ¿a quién sierve el Grial? y ¿ cuál es tu dolor, tío?. No estaba preparado, y mucho menos, todavía no sabía que su propio nombre y tampoco que el Rico Rey Pescador era su tío, el hermano de su madre.
Muchas veces se ha intepretado esta escena de muy distintas maneras, llegando incluso a incluír que el Grial era una batería extraterrestre, no faltando tampoco la idea estúpida que el Grial es el conjunto que reclama y porta a la vez, la pureza de sangre de la "raza" aria. Tampoco faltan las más difundidas actualmente que la Dama del Gozo, Repanse de Schoye, es María Magdalena que porta su hija de Jesuscristo, idea que cuenta con mi simpatía que así fuera para ver a Cristo mucho más humano y sin penalidades que la Iglesia ha estropeado.
La idea principal es la que deviene de la tradición celta sobre la mujer, ella es la vida misma y el hombre su campeador. Creo que este es comienzo de toda interpretación, el punto de partida, de estas bravas mujeres que entrenaban héroes y que advirtieron tempranamente: " nada de miedos, nada de celos, nada de mezquindad". Dar todo para tenerla toda.


 http://youtu.be/wKpiytlO_2k

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