sábado, 1 de diciembre de 2012

SOBRE LA NATURALEZA DEL AMOR, DEL EROS.

En la parte final de la materia, viene la "defensa" de la monografía, es decir, tratar de argumentar lo expuesto en la misma. con verónica soriano se nos ocurrió, ya que el tema es el amor a través de Tristán e Isolda, exponer la siguiente metáfora cuya autoría reconcemos en el Pequeño Buda de Bernardo Bertolucci. Es ese film, se enseña que en la India de habla de envases y contenidos. Se rompe una taza de té, la taza ya no es una taza, el vehículo, el cuerpo, en cambio en té sigue siendo té en una parte de la taza rota, sobre la mesa, en el suelo y en trapo que limpia, el alma a todas luces, que siempre migra y se acomoda a las circunstancias. Pues bien, extendimos el tema del Eros al siguiente ejemplo: tengo una jarra con naranjada y tengo que servirle a mi madre, a mi esposa y a mi hija, en el caso de Vero, al padre, a su hermano y su hijo. Cada una de estas mujeres o de varones tiene un vaso con distintas formas y lo que servimos en ellos, termina acomodándose a las mismas. Ese es el primer caso en el que hablamos del Eros, del Amor como de una naturaleza única. El jugo contiene los ingredientes que hacen a la poción de amor: los cuatro de San Pablo, creer, perdonar, sufrir y esperar, y con los estudiantes seguimos agregando: alimentar, consolar, compartir, dar, tomar, renunciar, despertar, etc. etc. etc. Dicho de otra manera, las diferencias están en las formas de los vasos que entendemos que son parte de las restricciones y prescripciones sociales sobre el Eros.
El caso dos es lo opuesto, hay tres jarras distintas y cada uno de los parientes que hemos definido, tienen tres vasos iguales. Es decir, aquí hay tres naturalezas de Eros y para suponer que hay tres naturalezas del amor, debemos entender que algunos de los ingredientes que hemos mencionado, les faltan; podría en todo caso, duplicarse o  más sus ingredientes, pero las naturalezas son distintas.  La pregunta al alumno o alumna es: ¿ cuál crees sobre el punto uno y dos que está a la altura de tus circunstancias?. No preguntamos, correcto o válido o inválido o incorrecto. De esta manera creemos haber contribuído sobre una vieja idea hindú, haber tratdo de clarificar el problema del amor. En una oportunidad, hablando del mismo tema una señora casi indignada, desde su silla me dijo: "¿ usted me está diciendo que el amor que siento por mi marido es igual al que siento por mi hijo?. - No señora, yo digo que la naturaleza es la misma, pero los fines o bien están limitados o prescriptos; lo que yo digo que si usted protege, consuela, conforta a su marido y a su hijo, es porque proviene el Eros de una única naturaleza, de una única forma". La mujer abondonó el aula, la materia y la universidad. En fin, espero no perder otra amistad por la misma situación.

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