miércoles, 1 de agosto de 2012

                                                          LA SOMBRA. SIMBOLISMO.


Nos dice el bello Píndaro que somos como hombres los  sueños de unas sombra, es decir, efímeros como seres de un día, frágiles y oscuros. Jung nos advierte sobre la sombra es un arquetipo, un área inconsciente inexplorada que concentra aspectos positivos y aspectos negativos. Cuanto mayor es la sombra, más se empequeñece su portador. "la sombra representa cualidades y atributos desconocidos o poco conocidos del ego tanto individuales (incluso conscientes) como colectivos. Cuando queremos ver nuestra propia sombra nos damos cuenta (muchas veces con vergüenza) de cualidades e impulsos que negamos en nosotros mismos, pero que podemos ver claramente en otras personas.”. El propio ideal que tenemos formado de nosotros mismos nos impide su aceptación, generando su proyección en otros seres. En  este caso la sombra sería como un depósito de cosas que rechazamos. A veces he reflexionado que la vejez va condensando cosas que no podemos resolver, y en este sentido formulo que las sombras avanzan sobre nosotros. Toda sombra tiene un lado negativo, es oscura, generalmente nos sigue por debajo de los talones; no tiene una dinámica propia, reproduce sin talento todas nuestras formas y movimientos. Justamente su vocación por arrastrase en el suelo, pertenece a la tierra y en ese sentido, muchos pueblos y cuentos han ligado la sombra a la fertilidad. Tal es el caso del cuento y a su vez ópera de Richard Strauss con libreto de Hugo von Hofmennthal, La Mujer sin Sombra. Lo llamativo es tratar de explicar por qué un cuerpo no proyecta sombras. En el caso antes citado, la mujer que no proyecta su sombra, es infértil y compra la sombra de otra mujer para poder concebir. Tampoco el diablo proyecta sombra, tema que podemos asociar a los vampiros que tampoco reflejan sus imagenes en los espejos. Efectivamente, la sombra tiene una similitud con la imagen reflejada, porque la sombra es un reflejo en si mismo, y hay que agregar que tanto espejo como sombra son una forma de doble, de otro yo. Los árabes pensaban comenta James Frazer en la Rama Dorada, que si una hiena pisaba la sombra de un humano, el mismo quedaría despojado de movimientos y palabras. Otros pueblos en África evitan la sombra de la suegra y evitan las sombras de los enfermos. Hay ritos que hiriendo la sombra, se hiere a la persona, clavando una lanza a la sombra se fija al individuo. La etnografía contiene casos muy numerosos de esta magia simpática y en todas la sombra es tratada como un espíritu, como un alma, otra forma de alma.
Volviendo a la falta de proyección de la sombra, justamente casos no patológicos, es el momento del medidía, el ideal para rezar pues un momento de pureza al no haber ninguna proyección de sombras. 
De la misma manera que un hombre tiene que evitar que su sombra sea capturada, tiene que evitar que su imagen como otra forma de reflejo, en un espejo, sobre el agua, porque obedecen a la misma simbología, forman la otra parte del individuo. En general la sombra de la mañana y del atardecer, las sombras adquieren una gran dimensión con respecto al individuo. También este acontecimiento es tratado por algunos pueblos en que la mayor energía y vigor del individuo son mayores en esos dos momentos opuestos del día con respecto al sol, siendo justamente el mediodía donde el mismo se encuentra con menor disponibilidad de energía. Seguramente todos recordaremos el libro El País de las Sombras Largas, en donde las sombras del verano y del invierno son muy largas agregándoles a lo siniestro de la proyección oscura, el silencio, porque toda sombra es silenciosa e inútil es interrogarla.


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Ernenek nunca había tenido una mujer própia, porque era joven y porque en los hielos del extremo norte escasean las mujeres tanto como abundan los osos; sin embargo, conocía la importancia de tener una mujer propia, hábil en raspar las ropas y en confeccionar calzado, y con la cual podía uno charla durante la noche.
Sobre todo donde la noche dura cinco meses" Hans Ruesch. El País de las Sombras Largas.

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