lunes, 22 de octubre de 2012

BESTIARIO DEL ARMIÑO Y LA COMADREJA.



A pesar que son de la misma familia, el armiño, mustela herminea y la mustela vulgaris respectivamente, no gozan de la misma fama. El armiño se pasea en los escudos heráldicos y en túnicas de reyes y grandes señores. Trataremos de explicarnos por tanta distancias en un pariente noble y otro vulgar.
La comadreja tiene muchos nombres, algunos muy simpáticos "kjöne y brud" entre los daneses que significan "la hermosa" y "la joven esposa" respectivamente. En portugués se la llama donezinha, "mujercita" y en otros dialéctos se la nombra como "nuerecita", en francés se la indica como belettte, "hermosita". Es castellano está asociada con comadre, una pequeña madrina. Como fuere bien la podemos nombrar como la señorita comadreja, animal insectívoro de pequeño tamaño gran cazadora de ratones y otros roedores y consumidora de de huevos, gallinas y otras aves, cuya buena fama no parece ser compartida por muchas campesinas.
Plutarco en la historia de Isis y Osiris nos indica que " la comadreja concibe por por la oreja y pare por la boca". Nos impresiona que conciba por el oído pues esta metáfora está presente en la Madre María, y la encontramos asociado con un roedor, implacable a veces,otras, cuando se familiariza en una casa con sus habitantes, bastente confiada.
La explicación la encontramos en L Charbonneau Lassay, tomo II de su Bestiario de Cristo, que lo asocia con la vieja tradición pagana del oficio de maestro y discípulo.
Concebir por el oído es aceptar la semilla de la palabra, tal como sucedió con el Verbo Divino y luego, una vez que el discípulo es iniciado en los misterios y aprueba, está en condiciones por la boca, de sembrar nuevamente esas semillas. Mas luego sucedió que por una asociación de los términos latinos de aure y ore, oreja y boca respectivamente, de manera tal que en la Edad Media, se decía que la comadreja concebía por la boca y paría por sus orejas. Actualmente reconocemos a la comadreja como un marsupial, cuyos embriones terminan de madurar en la bolsa llamada marsupio, que se corresponde con los más antiguos mamíferos que poco han variado a lo largo de la evolución.
Nuestro antepasados gozaban de momentos de gran recreación en que estudiaban el comportamiento de los tres reinos en general, la fina observación de los animales y la piedad llevó a algunos a asociarlos con la religión cristiana, dando forma a un bestiario que tiene más que ver con la moral que con la biología.
La gran piedad filial de la comadreja, estubo destacada en este caso, pues la madre cambiaba permanentemente el lugar donde escondelas, claro, que a su vez, se la acusó de inconstante, algo que comparte con la luna a los que agregamos sus hábitos nocturnos. Se le asociaron a la comadreja un gran celo y cuidado de sus crías, actitud que bien puede compartir el cristianismo con el cuidado de Jesús por sus creyentes. Pero otra de las particularidades de la comadreja es el de atacar otros roedores considerados impuros, como las ratas y ratones y también dicen que es una íntima enemiga de las víboras. Estas actividades la convierten en un aliado de combatir lo impuro, enemigos satánicos. Pero el mayor de todos sus portentos en derrotar al basilisco, monstruo mitológico descripto por los griegos como una gran serpiente con forma de ave, cuyo gran poder consistia en matar con la mirada. La comadreja seguía al basilisco hasta su guarida siguiendo el rastro del pasto quemado que dejaba el primero a su paso y allí lo encaraba matándolo con su simple olor y muriendo al mismo tiempo, acción no excenta de acreditarse como un verdadero sacrificio de la bella señorita comadreja. Aristóteles agrega que para estar operación de limpieza la comadreja masticaba ruda antes del combate: " La comadreja combate a las serpientes tras haber comido previamente ruda, cuyo olor les resulta insoportable" comenta el gran filósofo. No es extraño que Aristóteles hiciera este comentario algo cómico hoy en día, pues la ruda estaba asociada a la curación de la sarna, la lepra y el herpes, enfermedades asociadas con lo impuro de manera tal que siendo la comadreja una consumidora de ruda, se asegurara ser un animalito, un ratón grande digamos, asociado con la purificación que beneficia a los humanos. El aspecto negativo de la comadreja viene a través del mito, cuando no de su actividad de asaltar gallineros. En el caso del mito, Galantis era una criada de Alcmena, embarazada de Hércules por Zeus a la que detestaba con toda su fuerza, la diosa Hera que arrodillada frente a la parturienta retrasaba el alumbramiento. Galantis distrajo a Hera de manera tal que Alcmena pudo parir a Hércules, pero la diosa la castigó conviertiéndola en comadreja. A su vez, el Pentateuco había clasificado a la comadreja en animal impuro. De lo hasta aquí expuesto, podemos concluir que pese a los elementos oscuros como  el engaño y la lascivia, la comadreja ha sido asociada con buena fortuna en el bestiario cristiano como un animal purificador.
Muy distinta en la suerte de su pariente, el armiño, su color blando denota pureza. Se decía que si un armiño caía en el barro, terminaba muriéndose al verse manchado, por eso los duques bretones pusieron en su divisa la "casuística" del armiño: " Potius niru quam foedari" >. " El armiño fue uno de los más raros símbolos invernales de la resurrección, y ello se debe a que como en verano se vuelve pardo, parece desaparecer entonces para reaparecer en su blancura, cuando regresa la estación helada"" nos comenta Chabornneau Lassay. El mismo indica que " en la simbólica católica, el armiño, en condición de mustélido, comparte todos los signfiicados propios de la comadreja roja en cuanto a adversario de los reptiles, de las ratas, de los ratones y del basilisco". Seguramente la Edad Media por su color blanco fue predilecto por la" herálidica nobiliaria y caballeresca compartiendo  el simbolismo crístico del cisne, de la paloma, de la azucena y de la nieve, que representa la inmarcesible inocencia de Jesucristo arquetipo de toda pureza, el único en la tierra que pudo lanzar a sus peores enemigos este desafío: > ( San Juan, 7,46). " Malo mori quam foedari": mejor morir que empañarme.

miércoles, 17 de octubre de 2012

LA MUJER SIN SOMBRA. DIE FRAU OHNE SCHAFFTEN

LA MUJER SIN SOMBRA. DIE FRAU OHNE SCHAFFTEN.


  

Había una vez en una lejana comarca, de cuño oriental, un país dividido en dos partes, uno remoto y mítico, inaccesible, un país intermedio en donde moran el emperador y su emperatríz  rico en magia y sirvientes, y el, y  país inferior, el mundo de los humanos, impregnado y hasta dirigido por la materia que proyecta sus imperfecciones e incompletitud. En cierta oportunidad, el emperador sale de cacería y se encuentra con una bella gacela a la que hiere para transformarla en una bellísima joven, a la que no tarda en desposar. Ese mismo día, un halcón rojo le dice que tiene un plazo de tres años para tener un hijo, en su defecto, el emperador se transformará en piedra. La empertríz camina de un lado a otro, mas no proyecta ninguna sombra, la copa alcanzada por su mano, parece transparente y tal vez es hasta transparente en el lecho conyugal. El tiempo transcurre en ese país intermedio entre lo mítico y el humano y se agotan los tres años. El halcón rojo se vuelve a presentar y le dicen que el plazo ha sido extendido a días más y que eso es todo. La emperatríz y su nodriza bajan al mundo de los humanos y se encuentran con un Barak, un tintorero muy trabajador que se ha casado con una bella mujer . Contrariando un poco el deseo del tintorero que desea tener un hogar con muchos hijos, la joven esposa quiere persistir en mantenerse atractiva, coqueta y entregarse a una vida rutinaria de mucho trabajo y pocas recompensas. Cuando Barak se retira, la experta en magias, la nodrica de la emperatríz le presenta un espejo mágico en donde la joven se refleja con un hermoso vestido, engalanada de joyas y con un joven que la halaga y la sirve. Es como si el espejo devolviera su deseo realizado y no al revés. Todo esa imagen puede ser suya, a cambio de su sombra. El negocio parece ser equilibrado, sombra por imagen se parecen bastante. La mujer de Barak acepta y entrega su sombra. La emperatríz y la nodriza parten. Por la ventana de la casa de Barak entran los peces que se acuestan en el sarten y entonan un triste canto que es tanto advertencia como pena, como si de los niños no nacidos se tratara su melodía, una entonación de lo perdido. La mujer se da cuenta de lo que ha entregado y se arrepiente. Luego llega Barak a la casa y la mujer ha transformado su carácter, se siente repudiado y rechazado, mas no reacciona, es como si se echara a un costado. La emperatríz no es totalmente ajena al drama humano que ha contribuído a desatar que reflejan en sus pesadillas la culpa que arrastra por una sombra que no termina de ser propia. Barak pierde su paciencia promovidas por extrañas ideas de adulterio con el joven del espejo, y pide ver a su esposa, la alumbra con una lámpara mas no proyecta sombras; su mujer admite el negocio de la sombra, que es su fertilidad y una inusual ira se desata en el marido, que acude tanto a conjuros mágicos como a su espada, está celoso, lleno de rabia, de pasión.
La emperatríz está atrapada en un doble culpa, hacia su marido, el emperador al que no le da un sucesor y hacia Barak y su mujer a los que ha separado. Se produce un cisma que agita, una inundación que padecen  a los humanos y no humanos. La Emperatríz llega a un templo y le pide una sombra a su padre que le indica que beba el agua del templo. Mientras tanto es conciente del dolor que ha causado y decide renunciar a la sombra tan prestada como contraída. De la cúpula del Templo baja una luz sublime y potente, y la Emperatríz produce una sombra, la propia basada justamente, en su renuncia y tal como la verdadera madre en la historia del rey Salomón, es en la renuncia donde se encuentra el amor verdadero, es en la renuncia donde la emperatríz encuentra su victoria, su propia fertilidad. Doble victoria, de su corazón y de su vientre.
La mujer del tintorero vuelve arrastrar tras de si, su sombra, la sombra de la mano de la Emperatríz alcanzando su copa de plata, tiene su sombra y todos cantan bajo la atenta mirada de Richard Strauss. La bendición de la fertilidad y de la prosperidad ha alcanzado a las dos mujeres y a sus esposos.


 http://www.youtube.com/watch?v=OhgvpQot-bA


 http://www.youtube.com/watch?v=OhgvpQot-bA












miércoles, 3 de octubre de 2012



Herido está don Tristán
de una muy mala lanzada,
diósela el rey su tío
por celos que de él cataba;
diósela desde una torre
con una lanza herbolada;
el hierro tiene en el cuerpo,
de fuera le tiembla el asta.
Mal se queja don Tristán,
que la muerte le aquejaba;
preguntando por Iseo,
muy tristemente lloraba:
“¿Qué es de ti, la mi señora?
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Mala sea tu tardanza,
que si mis ojos te viesen,
sanaría esta llaga.”
Llegó ahí la reina Iseo,
la su linda enamorada,
cubierta de paños negros,
sin del rey dársele nada:
“¡Quién vos hirió, don Tristán:
heridas tenga de rabia,
y que no hallase maestro
que supiese de sanallas!”
Júntanse boca a boca,
juntos quieren dar el alma;
llora el uno, llora el otro,
la tierra toda se baña;
allí donde los entierran
nace una azucena blanca.