miércoles, 17 de octubre de 2012

LA MUJER SIN SOMBRA. DIE FRAU OHNE SCHAFFTEN

LA MUJER SIN SOMBRA. DIE FRAU OHNE SCHAFFTEN.


  

Había una vez en una lejana comarca, de cuño oriental, un país dividido en dos partes, uno remoto y mítico, inaccesible, un país intermedio en donde moran el emperador y su emperatríz  rico en magia y sirvientes, y el, y  país inferior, el mundo de los humanos, impregnado y hasta dirigido por la materia que proyecta sus imperfecciones e incompletitud. En cierta oportunidad, el emperador sale de cacería y se encuentra con una bella gacela a la que hiere para transformarla en una bellísima joven, a la que no tarda en desposar. Ese mismo día, un halcón rojo le dice que tiene un plazo de tres años para tener un hijo, en su defecto, el emperador se transformará en piedra. La empertríz camina de un lado a otro, mas no proyecta ninguna sombra, la copa alcanzada por su mano, parece transparente y tal vez es hasta transparente en el lecho conyugal. El tiempo transcurre en ese país intermedio entre lo mítico y el humano y se agotan los tres años. El halcón rojo se vuelve a presentar y le dicen que el plazo ha sido extendido a días más y que eso es todo. La emperatríz y su nodriza bajan al mundo de los humanos y se encuentran con un Barak, un tintorero muy trabajador que se ha casado con una bella mujer . Contrariando un poco el deseo del tintorero que desea tener un hogar con muchos hijos, la joven esposa quiere persistir en mantenerse atractiva, coqueta y entregarse a una vida rutinaria de mucho trabajo y pocas recompensas. Cuando Barak se retira, la experta en magias, la nodrica de la emperatríz le presenta un espejo mágico en donde la joven se refleja con un hermoso vestido, engalanada de joyas y con un joven que la halaga y la sirve. Es como si el espejo devolviera su deseo realizado y no al revés. Todo esa imagen puede ser suya, a cambio de su sombra. El negocio parece ser equilibrado, sombra por imagen se parecen bastante. La mujer de Barak acepta y entrega su sombra. La emperatríz y la nodriza parten. Por la ventana de la casa de Barak entran los peces que se acuestan en el sarten y entonan un triste canto que es tanto advertencia como pena, como si de los niños no nacidos se tratara su melodía, una entonación de lo perdido. La mujer se da cuenta de lo que ha entregado y se arrepiente. Luego llega Barak a la casa y la mujer ha transformado su carácter, se siente repudiado y rechazado, mas no reacciona, es como si se echara a un costado. La emperatríz no es totalmente ajena al drama humano que ha contribuído a desatar que reflejan en sus pesadillas la culpa que arrastra por una sombra que no termina de ser propia. Barak pierde su paciencia promovidas por extrañas ideas de adulterio con el joven del espejo, y pide ver a su esposa, la alumbra con una lámpara mas no proyecta sombras; su mujer admite el negocio de la sombra, que es su fertilidad y una inusual ira se desata en el marido, que acude tanto a conjuros mágicos como a su espada, está celoso, lleno de rabia, de pasión.
La emperatríz está atrapada en un doble culpa, hacia su marido, el emperador al que no le da un sucesor y hacia Barak y su mujer a los que ha separado. Se produce un cisma que agita, una inundación que padecen  a los humanos y no humanos. La Emperatríz llega a un templo y le pide una sombra a su padre que le indica que beba el agua del templo. Mientras tanto es conciente del dolor que ha causado y decide renunciar a la sombra tan prestada como contraída. De la cúpula del Templo baja una luz sublime y potente, y la Emperatríz produce una sombra, la propia basada justamente, en su renuncia y tal como la verdadera madre en la historia del rey Salomón, es en la renuncia donde se encuentra el amor verdadero, es en la renuncia donde la emperatríz encuentra su victoria, su propia fertilidad. Doble victoria, de su corazón y de su vientre.
La mujer del tintorero vuelve arrastrar tras de si, su sombra, la sombra de la mano de la Emperatríz alcanzando su copa de plata, tiene su sombra y todos cantan bajo la atenta mirada de Richard Strauss. La bendición de la fertilidad y de la prosperidad ha alcanzado a las dos mujeres y a sus esposos.


 http://www.youtube.com/watch?v=OhgvpQot-bA


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